Inseparables
No importa dónde estoy… Si voy a donde tú vas. Tampoco si tú vienes. Somos inseparables, incorporados a la presencia del otro, con una memoria permanente de lo que sentimos, de lo que anhelamos. ¿Distantes? Nunca. Siempre unidos y despiertos, siempre atentos a las fuentes de nuestro deseo.



